Tranquilidad, accesibilidad, pero por sobretodo buenos precios, son algunas de las ventajas que tienen los que optan por tomarse unos días de descanso en estos hermosísimos destinos y en esta época del año.
Siempre han llamado la atención esas típicas imágenes en los informativos televisivos sobre las operaciones de salida y retorno tanto de las vacaciones de verano como las de semana santa, navidades, entre otras.
Esto, asimismo, trae de inmediato a la mente la vista de playas abarrotadas, campings sobrevendidos y restaurantes donde no cabe un alfiler.
Es por esto que, y tal como ha sido la tendencia en el último tiempo, cada vez más los chilenos eligen la temporada baja -específicamente el período que va desde septiembre a los primeros días de diciembre- para darse sus merecidas vacaciones o tomarse simplemente unos días de descanso.
Entre las ventajas que esto conlleva, está que todo es más barato, es más seguro, es menos estresante y hay menos masificación de lugares turísticos. Esta última razón tal vez sea la más importante, toda vez que lo que se busca en vacaciones es descansar, relajarse y cargar las pilas para la vuelta al mundo real, no a meterse en una espiral de tensión que en lugar de mitigar el estrés lo acentúe.
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